La historia de Chester está llena de cambios a pesar de tener sólo un año de vida. De cachorro vivió en una casa de okupas hasta que su dueña fue ingresada y lo cedió a nuestra protectora en abril de 2014 con tan sólo cuatro meses. Chester era un precioso cachorro y fue adoptado en muy pocos días pero en tan sólo ocho meses ha vuelto de nuevo a nuestra protectora ya que la familia que lo adoptó no puede hacerse cargo de él por problemas personales.

Chester lo está pasando mal porque aquellos animales que conocen lo que es el calor de un hogar sufren el abandono aún más si cabe que los que vienen de una vida desgraciada. Se ha convertido en un perro precioso, bien socializado que se lleva bien con otros perros y no da ningún problema. Tiene muy buen carácter. Está acostumbrado al coche y a vivir en una casa.

Todos queremos a Chester y nos da pena que vuelva a estar en el refugio, verlo de nuevo en un chenil, esperando que su dueño venga a por él.

Sigue teniendo la misma expresión de cachorro simpático que le dan sus orejas y sus ojos vivarachos en un cuerpo blanco peludo, un poco más grande que cuando llegó hace unos meses pero igual de bonachón.

Tras tanto abandono se merece un hogar que le de la estabilidad que necesita. Y dónde lo cuiden definitivamente hasta el final de sus días. Ojalá la próxima vez tengas más suerte Chester. Te lo mereces buen perro!.

 

Encuentra tu Mascota

Buscar Máscota