Coral es alegre y juguetona, inseparable de su hermana Alba, de quién no se ha separado jamás desde casi el momento que nació, pues fue abandonada junto a Alba y el resto de sus hermanos con un mes de vida en una cesta en la puerta del refugio. Allí estaban todos cuando llegaron los responsables del refugio. Y aquí sigue con Alba, sin conocer otra vida que no sea el chenil y los cortos paseos por la explanada del refugio. Es más tímida que su hermana pero es adorable. El resto de hermanos fueron adoptados jovencitos y ya adultos. Esperamos todavía no sea tarde para que adopten a Coral….¡nunca es demasiado tarde! 

Y después de todos estos años Coral está esperando reencontrarse, junto con su hermana Alba, con la que será su familia.

Encuentra tu Mascota

Buscar Máscota