Kratos fue traído a nuestra protectora por su propio dueño ya que no podía encargarse de él. Es todavía un cachorro. Por eso Kratos los primeros días estaba muy nervioso, buscaba constantemente la compañía humana, cuando pasabas por al lado de su chenil, cuando limpiabas el de al lado, él sólo quería proximidad y atención. Es muy joven y no entiende qué hace ahí, porque no vuelven a buscarle.

Poco a poco Kratos ha ido acostumbrándose a estar entre nosotras, es muy cariñoso y simpático. Sólo busca caricias y atención.

Te mordisquea suavemente mientras te mira con aspecto juguetón y busca que no te vayas de su lado.

El aspecto simpático y curioso que presenta con ese pelo divertido al que parece que hayan hecho “mechas” en una peluquería, refleja totalmente su carácter.

Es un perrito extrovertido y juguetón que se lleva bien con el resto de perros, tanto machos como hembras, aunque a veces los canse porque tiene mucha vitalidad, como cachorro que es, y lo que más le gusta es correr y jugar. Por eso quién adopte a Kratos puede contar con largos paseos y tiempo de ejercicio con él que no le impedirá ser un perro pequeño.

Es inquieto y necesitará aprender qué se espera de él, pero es listo y vivaracho así que lo aprenderá pronto. Tiene toda la vida por delante para hacerlo junto a alguien a quien querer.

Kratos necesita un hogar, y se adaptará pronto a él puesto que ya conoce lo que es vivir en una casa, así que eso no supondrá problema para él. Muy al contrario, Kratos está esperando que alguien se fije en él y quiera llevárselo a casa. ¿Serás tú?

Y Kratos está esperando encontrarse pronto con su nueva familia!

Encuentra tu Mascota

Buscar Máscota