Este perro había sido visto durante dos días, corriendo despavorido por las calles y carreteras cercanas a nuestra protectora, con una herida abierta en el cuello. A los dos días de ser visto, apareció en la puerta de nuestra protectora, llorando. Seguramente, al escuchar ladridos de perros, se acercó a pedir ayuda. Llevaba una gran herida en el cuello, provocada, seguramente, al arrancarle el microchip. Tras curar su infección, le ha sido suturada la herida y ya está muy recuperado.

Es un perro simpático y extrovertido. Muy juguetón y con mucha vitalidad. Se lleva bien con otros perros, machos y hembras, aunque a algunos machos les ladra. Va bien en coche y con correa.

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