Simón llegó a nuestro refugio siguiendo a un señor que se lo encontró entre los campos cercanos a nuestra protectora. Carecía de microchip y nadie lo ha reclamado. A sus dos años desconocemos totalmente las vicisitudes que le habrá tocado vivir y su pasado, pero está claro que no ha sido favorecido por un hogar en el que fuera parte de una familia que lo quisiera, si no, no estaría con nosotras porque los habríamos podido encontrar o ellos se hubieran preocupado de encontrarlo.

Es un perro muy joven todavía, lleno de vitalidad y totalmente sano. Es muy sociable con todos los perros, tanto con hembras como con machos y no siente ningún miedo a las personas. Todo lo contrario, está deseando que entres a saludarle y a hacerle caso. Todavía se pone muy nervioso cuando le prestas atención y sube sus patas reclamando caricias. Probablemente en un hogar sería más tranquilo sin la necesidad de estar esperando que alguien le haga caso como le sucede ahora o como quizá viene arrastrando desde su vida anterior.

De hecho cuando sale a pasear con sus compañeros corretea mucho más tranquilo jugueteando con unos y con otros.

Todavía se le hace un poco complicado andar con correa porque no está acostumbrado, pero puede aprender con un poco de paciencia, seguro.

Es muy cariñoso y dócil por lo que creemos que con un equilibrio de educación, cariño y estabilidad en un nuevo hogar llegará a convertirse en el perrito de compañía que su dueño necesite.

Simón está esperando que su familia venga a buscarle en poco tiempo para empezar su nueva vida.

 

Encuentra tu Mascota

Buscar Máscota