El joven Bruno, es un perrito que apareció vagando por las calles con poco menos de un año de vida. En principio parecía estar en buen estado, pero muy delgado, las analíticas confirmaron que tenía leishmania muy alta, pero, con la medicación adecuada, ha conseguido superar la enfermedad.
Bruno es un mestizo muy cariñoso, tanto con los humanos como con sus congéneres. En el refugio sale a jugar con machos y con hembras sin problema.
Es un perrito que necesita un hogar lo antes posible, él no se adapta a su chenil, busca continuamente la compañía humana y las caricias.
En cuanto ve a los voluntarios se muestra muy nervioso, quiere salir de su chenil. Es un perro muy bueno, que solo necesita una familia que sepa como tratarlo y le dedique el tiempo que el necesita para ser feliz. Establecer una rutina y recibir estimulación física y mental a diario para descargar ese exceso de energía.
Cuanto antes encuentre a la familia adecuada más fácil será hacer de él un perrito feliz.

