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Soy Kito, llegue hace unas semanas al refugio de Adpca junto con mi compañero Pongo, porque nuestra mamá humana, que tanto nos quería y con la que vivíamos tan felices, se ha tenido que ir al cielo. Aquí me han recibido muy bien y me siento muy querido, pero añoro un hogar como el que tenía antes, necesito constantemente el calor humano.
Las cuidadoras en la medida que pueden juegan conmigo en nuestras salidas de recreo, incluso intentan sacarnos a correr dos veces al día, pero sé que aunque lo intenten no puede dedicarme el tiempo de mimos y caricias que yo necesito y que tanto me gusta.
Juego mucho con Pongo – somos un buen equipo hasta nuestro nombre forma una graciosa frase “Kito y Pongo” – y como es más joven que yo y no para de provocarme para correr, no tiene que insistirme mucho enseguida me pongo a su nivel y eso que soy más mayor que él ya que yo tengo 7 años y el 2, pero me gusta la marcha que me da.
Yo soy más tranquilo y cuando las cuidadoras se sientan un ratito a mi lado y me acarician, casi me quedo dormido en sus brazos, eso me encanta.
Así que me adapto muy bien a una familia con grandes paseos y también a una más tranquila en el sofá y recibiendo mimos, me gusta y me adapto a todo, lo que quiero es compañía.
Me llevo bien con machos y hembras y paseo muy bien con correa.
Parece que hace tiempo me dio alguna convulsión por lo que tomo Luminal, pero estoy muy sanote a día de hoy.
Soy muy obediente y en cuanto termina el ratito de mi recreo y me llaman para acudir a mi chenil, enseguida acudo a su llamada moviendo mi rabito contento.

 

Asociación para la Defensa y Prevención de la Crueldad contra los Animales

Apartado de correos 450 - 50080 Zaragoza

info@adpca.es

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