Esta encantadora perrita, se llama Marlén, es obediente y tranquila, le gusta corretear durante el paseo, pero cuando este termina, vuelve a su casa con una docilidad digna de ser reseñada. Cuando uno ve a esos futbolistas que se retiran gruñendo del campo porque son
sustituidos, no se puede dejar de pensar el gran ejemplo que seria Marlén para ellos.
Muy bien en su paseos con correa, y los viajes en coche al veterinario. Se lleva bien tanto con machos como con hembras. No sabemos como se comporta con gatos.
Por último , es muy sosegada .Incluso si tiene que compartir espacio con una colega nerviosa y movida, ha demostrado fehacientemente que ella no se altera. ¿Cuánta agitación haría falta para que esta encantadora galga dejara de emanar calma y paz? Ahí
va una pregunta para la ciencia.

